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Introducción
El Parlamento Europeo está plenamente asociado al proceso legislativo comunitario y ejerce, en nombre de los ciudadanos, el control político sobre las demás instituciones de la Unión. Sus orígenes se remontan a los años 50 y desde 1979 sus diputados son elegidos cada cinco años por sufragio universal directo.
Sólo treinta y cinco años después de la Segunda Guerra Mundial, los pueblos de naciones destrozadas en otro tiempo por las guerras, acudieron a las urnas para elegir una asamblea común. El Parlamento Europeo se instituía en el símbolo de reconciliación más espectacular del que podían dotarse los europeos.
En la actualidad, 495 millones de europeos de veintisiete Estados participan en el proceso de construcción europea a través de los 754 diputados que les representan.

La influencia y las competencias del Parlamento Europeo no han dejado de aumentar, dejando de ser una asamblea puramente consultiva para convertirse en una asamblea legislativa con competencias comparables a las de los Parlamentos nacionales y con una capacidad de codecidir con el Consejo fuertemente reforzada con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa.
El Parlamento Europeo ejerce, además, como autoridad presupuestaria para los gastos inherentes a la Unión Europea, tiene competencias básicas en sus procesos de control democrático, participa en la ratificación de los Tratados, nombra al Defensor del Pueblo Europeo y puede interponer recursos ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
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