Entre 100 y 140 millones de mujeres en el mundo han sufrido la mutilación genital, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este organismo calcula, además, que cada año dos millones de niñas corren el riesgo de que sus propios familiares les produzcan graves lesiones en el aparato reproductor por motivos culturales o religiosos.
Para la eurodiputada y portavoz de los socialistas españoles en el Parlamento Europeo ELENA VALENCIANO, "la educación y la concienciación son básicas para erradicar esta terrible práctica que tenemos que combatir a través de programas de cooperación con terceros países. Es especialmente en África donde todavía queda mucho por hacer, a pesar de que en los últimos años han aumentado las medidas contra la ablación".
VALENCIANO ha insistido en que todos los países miembros de la Unión Europea "tienen la obligación de tomar las medidas preventivas, penales y sociales a su alcance para poner fin a esta forma violencia de género”, y ha puesto como ejemplo el Código Penal español, que castiga cualquier tipo de mutilación, y en el caso específico de la ablación impone penas de hasta 12 años de cárcel y la retirada de la patria potestad. "Debemos acercarnos a las comunidades inmigrantes y estar vigilantes y atentos a la salud de las niñas y potenciar medidas que persigan no sólo a las y los responsables de las mutilaciones que se produzcan en nuestro territorio, sino también a ciudadanos que aprovechan las vacaciones para mutilar a sus hijas en sus países de origen".
"La mutilación es una violación de los derechos fundamentales de las mujeres basada en una tradición ancestral que las condena a una vida física sexual limitada, dolorosa y dependiente. Ninguna costumbre puede justificar un atentado de tal magnitud contra la dignidad de las mujeres", ha concluido VALENCIANO.